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Jueves, 18 Septiembre 08, 01:31 PM · Comentarios(0)
18.09.08 | El Expreso sigue teniendo múltiples problemas por solucionar, pero mejora otros aspectos cada vez más. Algunos jugadores se están encontrando, pero a otros cada vez le queda menos crédito.

Así atacaba GC, con Aguirre, Encina, Castillo, Figueroa y Borghello. Uno más en comparación como salió en Tucumán.
Analizar el triunfo contra Racing es fácil por un lado pero complicado por el otro. Pasa que la imagen dejada por Godoy Cruz fue muy ambigua. Dio la sensación que el juego fluido faltó a la cita, pero también es cierto que ante ciertos chispazos, el equipo practicó un fútbol
ofensivo interesante que lo llevó a llegarle mucho a Martínez Gullota. A contrapartida, la contención otra vez quedó en deuda partiendo desde el medio, aunque se acomodó en el segundo tiempo
con algunos cambios de piezas que realizó el Gato Oldrá.
Pero empecemos por el principio. Al Tomba se cansaron de filtrarlo por su sector izquierdo. Ahí hubo un tándem explosivo que le facilitó las cosas a la Academia: entre Prichoda y Lucero tenían prácticamente la zona liberada porque Fabro prácticamente no existió y a Franco (sin estar en plenitud física) no le daba el cuero para bancarse todo. Los primeros 20 minutos del partido fueron desastrozos para Godoy Cruz, que no encontraba la pelota y fue atacado seriamente por un equipo vacío y carente de peso. Sin embargo Nelson Ibáñez sacó chapa de figura en tres situaciones muy claras.
Enfrente, lo mejor venía cuando Figueroa se encendía y Encina cambiaba el ritmo. Castillo y Borghello sintonizaban la misma onda, el Tigre corría y el Memo exigía, y Martínez Gullota se revolcó también un par de veces.
Para el ST, el técnico tombino ordenó las cosas y priorizó el cero en su arco. Castillo no dio más y entró Caruso, Vallés ingresó en lugar de Fabro para dejar de jugar con uno menos y Dutari pasó a ser stopper para que Franco fuera líbero y no se exigiera tanto. Además Garín entró con más oxígeno que el que tenía Encina, aunque la gente se haya enojado por la variante.

Para no lesionar a Franco, Duttari pasó a la derecha y Guillermo a líbero.
Así las cosas, Godoy Cruz defendió con cuatro, Vallés le dio seguridad a la defensa y el medio mantuvo la pelota. Pero costó horrores hacer dos pases seguidos, o embocarle al de la misma camiseta. El partido, tras dos situaciones que increíblemente no fueron aprovechadas (Aguirre y Borghello) entró en un pozo de vulgaridad futbolística del que nunca salió, y que culminó con ese tiro libre de Figueroa para desatar la euforia mendocina.
El Expreso aún tiene graves falencias que solucionar, pero simultáneamente muestra signos de revitalización en aspectos que antes fallaban. Eso, indudablemente, indica que el camino que se está transitando es bueno y que las cosas pueden seguir mejorando.
On Campañas: 2001 - 2002