« Entrada Anterior
Siguiente Entrada »
Miércoles, 03 Marzo 10, 08:21 PM · Comentarios(0)

Godoy Cruz le ganó a Lanús y sigue demostrando condiciones para que el lugar que ocupa no sea para nada casualidad. A los atributos conocidos le sumó la fortaleza para soportar un empate injusto y seguir arriba.
Me dormí el año pasado con un Godoy Cruz sin identidad, que no me devolvía más que dolores de cabeza, y que ocupaba una posición muy incómoda, más cerca de la B Nacional que de seguir en Primera. Me dormí con tristeza y preocupación, y soñé que arrancaba el año y mi Godoy Cruz ganaba. Soñé que pasaban las fechas y este equipo seguía formando una identidad contagiosa, ganadora, alegre, sólida, solidaria, eficaz. Soñé que mi amado Expreso construía con cimientos firmes un presente hermoso que me hacía olvidar esa sensación amarga en la boca con la que me fui a dormir.
Hoy me desperté. Y vi como mi querido Tomba no se apichonaba con la presión. Vi como mi gran Godoy Cruz no le tenía miedo a seguir estando arriba, a seguir siendo la revelación, a seguir punteando el campeonato y que el resto hable maravillas de nosotros. Hoy me di cuenta que no era un sueño. Hoy me cayó la ficha que era realidad.
¿Quién sabe hasta cuando dure este caramelo? Nunca fui de volverme loco por adelantado. Pero si puedo jurar que lo estoy disfrutando, porque el presente es lo que vale, y el presente me devuelve que mi Godoy Cruz, mi amado Tomba, mi gran Expreso, mi querido Bodeguero, es el puntero de Primera División en la séptima fecha.