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Lunes, 19 Mayo 08, 10:59 PM · Comentarios(0)
20.05.08> ESPECIAL CLÁSICO | Oldrá ganó la pulseada táctica desde el banco porque sabe lo que tiene, lee los partidos rápido y además tuvo el plus de la cábala con Davidgol Fernández.

Equipo. Los once posan y en la cancha se acoplan y funcionan en conjunto. Esa fue una de las diferencias contra Independiente.
ANALISIS TÁCTICO
Que Godoy Cruz le haya ganado a Independiente no fue casualidad. El
Expreso justificó el triunfo desde el mismísimo inicio del partido. Las miradas perdedoras analizan el primer tiempo bodeguero como “defensivo y mezquino”, pero el resentimiento no les deja ver
la inteligencia de un equipo que sabe a qué juega. El Tomba no come vidrio y salió tranquilo, sabiendo que el empate era buen resultado y que sobre todo el rival tenía la presión.
El panorama de GC al principio era con Salomón por derecha, Moreyra y Franco de centrales, y Vallés por izquierda. Tres volantes centrales con tendencia a irse a la derecha (Aguirre, Garipe y Olmedo) y Solana suelto, pero sin marcar la izquierda. Ramírez un poco más adelantado que ellos y Caruso sólo arriba. Así a Vallés se le complicó pelear sólo contra los dos mejores de la Lepra: De la Vega y Gómez. Al Panadero se lo comían y entre que estaba nervioso, la ecuación no cerraba. Con la expulsión de Moreyra (y De la Vega) llegó la primera incidencia importante. Mientras que Trotta no hizo nada, Oldrá mandó a la cancha a Barrera por Vallés, que seguía sin poder con Gómez y para colmo estaba amonestado. Punto para el Gato, porque Marquitos entró de la mejor manera pese a su inactividad ocupando la parte izquierda de la defensa y marcando territorio como los que más saben.
En el complemento Oldrá mandó a Fernández por Ramírez, que tuvo poco contacto con la pelota y estaba dolorido. De esa manera pasó a jugar con dos delanteros, mientras que en Independiente ingresó Ferrero por Peralta, para ver si el grandote aprovechaba algún centro de Gómez. Pero el delantero fue bien cubierto y siempre era anticipado por alguno de los tres defensores. Olmedo, por su parte, se paró cinco metros delante de Garipe y tuvo más incidencia ofensiva. Caruso dejó de protestar y se dedicó a jugar como sabe, y ahí la Lepra tuvo problemas.
Llegó el gol y después no hubo marcha atrás. El Expreso manejó los tiempos, el Chino Rojas entró para cargar aire por la izquierda y junto con Caruso y Fernández armaron las contras que podrían haber liquidado el partido y además aguantaron la pelota con mucha inteligencia muy lejos del arco de Ibáñez.
El Gato podrá seguir diciendo que los partidos lo ganan los jugadores. Y es verdad. Pero también es verdad que él la tiene muy clara y cada triunfo bodeguero tiene mucho porcentaje del técnico.
On Campañas: 2001 - 2002